Lusiblog

En este blog se podrán encontrar las prácticas realizadas en la asignatura de Producción Periodística a lo largo del curso 06'07

03 enero 2007

La veracidad es esencial

Un buen periodista no debe fiarse nunca de la primera versión que llegue a sus oídos, debe comprobar cada uno de los detalles de la historia con el fin de no cometer errores. La verificación es un pilar básico en los deberes del periodista. Como dice el capítulo cuarto de Elementos del Periodismo “la esencia del periodismo es la disciplina de verificación”.
La labor de verificación cobra mayor importancia cuando el periodista no ha sido testigo directo de lo que cuenta, ya que en este supuesto depende de la información que le hayan ofrecido terceras personas, por tanto deberá buscar otros puntos de vista para comprobar lo que más tarde dará a conocer al público.
Cada periodista, a lo largo de su carrera, va adoptando una serie de disciplinas para verificar la información, tiene su propio método, en el cual confía, por ejemplo: buscar diferentes puntos de vista, fuentes, etc. Sea cual sea su disciplina de verificación, el periodista debe ir más allá de lo que él sabe, indagar más para dar una información completa, y lo más importante, sin errores ni datos falsos.
La verificación está ligada a otro de los factores que sustentan el periodismo, la objetividad.
En palabras de Lippmann “lo objetivo es el método, no el periodista”.
La llegada al mundo de nuevas tecnologías como Internet hace que los periodistas indaguen menos, están haciéndose “vagos”, como todo está en Internet lo único que hacen es cambiar algo de lo que encuentran en las publicaciones digitales.
Pero no debemos dejarnos influir por las nuevas tendencias, la verificación de los hechos es fundamental, en un buen trabajo periodístico la veracidad es esencial.
Para verificar una información hay que acudir a determinadas fuentes que nos puedan ayudar en nuestra labor informativa. Informar al lector de cuales han sido nuestros “ayudantes” otorga cierta confianza.
El lector debe estar informado en la medida de lo posible de todos nuestros pasos, porque ayuda a que confíe en lo que le decimos. Lo más importante es que el lector tenga confianza en lo que lee y por supuesto que lo que lea sea cierto, haya sido verificado y se trate de un trabajo transparente.